Neurofeedback para TDAH y ansiedad
Entrenamiento de atención y calma con retroalimentación en pantalla — sesiones de 30 minutos.
Trabajo con niños y adolescentes con dificultades de atención (TDAH) y ansiedad usando entrenamiento con neurofeedback (dispositivo Muse). En consulta ves en pantalla cómo responde tu cerebro mientras practicas atención o relajación — y aprendes a regularlo en el día a día.
Propiocepción: sentir por dentro lo que antes no podías ver
Tu cuerpo tiene propiocepción: sabes dónde está tu brazo sin mirarlo porque recibes señal de músculos y articulaciones. En cambio, casi nadie «siente» en tiempo real cuándo se dispersa la atención o cuándo el pecho se tensa por ansiedad — se entera recién cuando ya explotó, llora o no quiere ir al colegio.
El neurofeedback hace visible esa señal interna. No es «créetelo y vas a estar bien»: es entrenar con información en el momento — como un espejo cuando aprendes postura, o como cuando afinas una cuerda y escuchas al tiro si quedó mal.
Por eso no es lo mismo que solo hablar del problema. Hablar orienta; entrenar con feedback enseña al sistema nervioso a reconocer y corregir el estado mientras ocurre.
Peras y manzanas: decirle a un niño «concéntrate» es como gritarle «¡equilíbrate!» desde la acera mientras aprende bicicleta. El neurofeedback son las rueditas de entrenamiento que le muestran cuándo se va — hasta que el cuerpo aprende solo.
¿Para qué sirve?
Feedback inmediato
Corriges en el mismo segundo, no la semana siguiente cuando el profesor manda la carta o cuando explota en casa.
- Cómo
- El dispositivo lee actividad cerebral (EEG) y la traduce en señal en pantalla. Si te dispersas o te tensas, lo ves al instante; si vuelves al foco o te calmas, también.
- Cuándo
- Desde la primera sesión de entrenamiento. Bloques de unos minutos dentro de los 30 min totales — suficiente para que el cerebro asocie acción y respuesta.
- Peras y manzanas
- Como afinar guitarra: oyes enseguida la cuerda desafinada. No esperas al profe de música para enterarte.
- Ejemplo
- Matías empieza el ejercicio de atención mirando la pantalla. A los 20 segundos la señal cae — se fue pensando en el partido. Lo ve, vuelve al foco sin que nadie le grite. Eso, repetido, enseña más que diez veces escuchar «presta atención».
- Propiocepción
- Entrenas la «propiocepción» de tu estado mental: antes solo te dabas cuenta tarde; ahora tienes señal en vivo, como cuando sientes que pierdes el equilibrio y corriges el pie.
Entrenamiento de atención
Sirve para sostener el foco, terminar guías, seguir instrucciones en el colegio y bajar el «estar en la luna» que frustra a profesores y apoderados.
- Cómo
- Ejercicios de concentración sostenida: la señal sube cuando mantienes la atención en el objetivo y baja cuando la mente se va. El cerebro aprende la diferencia entre «estoy foco» y «me fui» — no solo en teoría.
- Cuándo
- TDAH diagnosticado o sospecha, bajo rendimiento pese al esfuerzo, quejas del profesor, tareas a medias, estudiar imposible sin levantarse cada dos minutos.
- Peras y manzanas
- Como aprender a manejar mirando el carril: si te sales, lo ves enseguida. Sin espejo retrovisor solo te enteras cuando pita el auto de atrás.
- Ejemplo
- Javiera tiene TDAH: en la guía de matemáticas hace dos ejercicios y mira la ventana. En entrenamiento, cuando la señal baja nota que se fue — antes ni lo registraba. Con el tiempo traslada eso al curso: «me di cuenta que me fui, vuelvo».
- Propiocepción
- Desarrollas sensibilidad a tu propio nivel de atención — algo que muchos niños con TDAH no tienen innata; hay que entrenarla como se entrena un músculo.
Entrenamiento de calma
Sirve para bajar activación del cuerpo — pecho apretado, panza revuelta, respiración corta — antes de que termine en berrinche, llanto o «no quiero ir al colegio».
- Cómo
- Relajación y respiración guiadas mientras la pantalla muestra si el cuerpo entra en un estado más calmado. Repites hasta que reconoces la sensación sin pantalla.
- Cuándo
- Ansiedad, nervios matutinos, rabietas por sobrecarga, sueño malo por preocupación, dolor de estómago por estrés, picos de irritabilidad.
- Peras y manzanas
- Como termómetro en la fiebre: no adivinas si bajó — lo ves. «Relájate» sin señal es como decir «no estés enfermo» sin medicir nada.
- Ejemplo
- Tomás no quiere ir al liceo los lunes: panza dolorida, llanto. En calma entrena respiración y ve cuándo la señal refleja más tranquilidad. Aprende qué hace su cuerpo cuando baja la ansiedad — y lo usa el domingo en la noche o antes de salir de casa.
- Propiocepción
- Entrenas interocepción (sentir el interior del cuerpo): distinguir tensión de calma antes del pico. Es la base para regularse solo en la cancha, el colegio o la mesa familiar.
Autoconocimiento
Ponerle nombre y señal a lo que pasa por dentro antes del berrinche, el llanto o el aislamiento — y poder pedir ayuda o corregir solo.
- Cómo
- Sesión tras sesión el niño acumula experiencias: «así se siente cuando me disperso», «así cuando logro calmarme». Eso pasa de la pantalla al cuerpo y al lenguaje.
- Cuándo
- A partir de la 2.ª o 3.ª sesión suele aparecer; el objetivo es usarlo sin dispositivo en situaciones reales — prueba, pelea con hermano, antes de dormir.
- Peras y manzanas
- Como un campesino que sabe leer el cielo: no necesita que otro le diga si viene viento — lo siente. Aquí entrenamos leer el propio «clima» interno.
- Ejemplo
- Antonia antes explotaba sin saber por qué. Después de varias sesiones dice: «me estoy poniendo acelerada, voy a respirar como en consulta». El apoderado deja de pelear a ciegas y ella gana herramienta.
- Propiocepción
- La propiocepción emocional y atencional deja de ser misterio: pasa a ser algo observable, nombrable y entrenable — no «eres así y punto».
¿En qué consiste?
Durante la sesión se coloca un dispositivo no invasivo en el cuero cabelludo que registra la actividad eléctrica cerebral. Esa información se traduce en señales visuales o sonoras que puedes observar mientras practicas ejercicios de atención o relajación.
Relajación
Módulo de calma: entrenas respiración y relajación mientras ves si el cuerpo responde. Útil cuando la ansiedad se siente en el pecho, el estómago o le cuesta dormir.
Requiere evaluación previa. Se integra al plan clínico del niño o adolescente.
Atención
Módulo de foco: entrenas concentración sostenida y detectas al instante cuándo la mente se va. Útil en TDAH y cuando cuesta rendir en el colegio pese al esfuerzo.
Requiere evaluación previa. Se integra al plan clínico del niño o adolescente.
¿Cómo funciona una sesión?
Primera cita: evaluación — conversamos, revisamos antecedentes y definimos si corresponde un programa de entrenamiento (atención, calma o ambos).
Sesiones siguientes: 30 minutos de entrenamiento con Muse. El niño o adolescente practica mientras observa la retroalimentación en pantalla. Revisamos avances y acordamos qué llevar a casa.
Programa típico: 6 a 8 sesiones, según evaluación. Con FONASA MLE: mismo bono de psicoterapia, sin cargo adicional por el dispositivo.
En pantalla verás
- · Protocolo activo (relajación o atención)
- · Retroalimentación en tiempo real
- · Progreso sesión a sesión
Evaluación clínica previa. El entrenamiento se orienta a dificultades de atención y regulación emocional dentro de un proceso psicológico integral.
Valor del entrenamiento con neurofeedback
Resumen de valores para que lo tengas claro antes de agendar:
Entrenamiento de atención y relajación con EEG (Muse)
Copago FONASA MLE
$12.250
Mismo bono de psicoterapia FONASA MLE · sesión de 30 min. Sin cargo adicional por el entrenamiento.
Particular
$45.000
Sesión de 30 minutos · Requiere evaluación previa